lunes, 24 de noviembre de 2008

Comienzo de una aventura

Llevaba tiempo pensando en crear mi propio blog, a veces pensaba... ¿tengo de verdad algo que decir o sólo son algunos clichés que incitan mi natural "rebeldía"?
El caso es que, cuanto más hablo con otras personas, me doy cuenta de que algo hay de cierto: ¿vivimos de acuerdo a algún valor diferente del progreso económico, material o social (con las esclavitudes que nos ocasionan) o intentamos vivir de acuerdo a valores (crecimiento personal, honestidad)
He de reconocer que yo mismo dudo en muchas ocasiones, y confieso que en períodos de mi vida he sido de los primeros.
Ser honesto contigo mismo, con las personas que te rodean y perder el miedo a perder COSAS... son el camino de una existencia más feliz, sana y satisfactoria en todos los sentidos.
Conozco muchos casos de personas de ¿Éxito? que en ese camino han perdido mucho: Relaciones afectivas, salud, familia, amigos... Todo por conseguir un ¿patrimonio? que sigue sin satisfacerles, pues llegado un punto "NUNCA NINGUNA CANTIDAD LES PARECE SUFICIENTE"
Os animo a pensar detenidamente en esto: ¿qué objetivos tengo en la vida? ¿que es lo que realmente me llena que haría sin cobrar? Quizá este sea el principio del camino de nuestra felicidad...

4 comentarios:

Unknown dijo...

Hola Sergio, en mi modesta opinión, los objetivos de la vida parecen simples a primera vista, te diría " Ser feliz ". Claro que estas dos simples palabras tienen mucho significado y diferente, podríamos entrar en el debate de que hace feliz a cada uno, como tu muy bien dices a unos les hace feliz tener, poseer ( siempre desde un punto de vista material), pues bien es correcto, para otros crear familia, gente, amistad, también es correcto, y así podríamos dar mas ejemplos, esa es la diversidad de la fauna humana, te preguntaras como yo, pero cada objetivo que se plantea uno realmente lo quiere o la manada del consumismo le empuja, o quizás la envidia.
Pediría seguir dándote mi visión sobre estas preguntas tan densas de contenido. A mi personalmente lo que me hace feliz y sentirme lleno o cual es mi objetivo es hacer las cosas que me gustan hacer e incluso las que debo darles sentido para que sean agradables, aprender de ellas y seguir, no podemos vivir de recuerdos y la vida son conjuntos de situaciones que no tienen vuelta atrás.
Para terminar te diría a todas tus preguntas que " La opinión es como el culo todo el mundo tiene uno " Por esa razón será difícil que cada uno se ponga de acuerdo con sigo mismo.
Saludos
Raúl Sola

ELENA dijo...

Hola Sergio,

Hay mucho de verdad en lo que dices. Muchas veces nos perdemos en los material de la vida y al menos para mí no es lo primordial.
Cuando tenía 20 añitos yo perdí a mi padre, ha sido lo más duro que he tenido que vivir, pues yo era carne y uña con mi padre. Desde ese momento he aprendí a valorar más lo sentimental que lo material. Pero es cierto, que todos deberíamos pararnos a pensar de vez en cuando y mirar a nuestro alrededor. Para mí lo principal en esta vida es ser féliz, y para ello tengo muy claro que necesito salud y el amor de todos mis seres queridos. Lo material es necesario realmente , pero si tuviera todo el dinero del mundo y no tuviera la parte sentimental bien llenita no sería féliz. También juega un papel muy importante la amistad, los amigos te aportan mucha felicidad también.

gracias por tus pensamientos porque ayudan a los demás a recordarnos que hay que pararse a pensar un poquito en lo que vale realmente vale la pena.

Un saludo.
elena

Toni Ferrer dijo...

Hola:

En principio parece sencillo, lo que queremos todos es ser felices.

Un objetivo muy claro pero siempre muy complicado.En primer lugar si no somos del todo felices siempre tendemos a buscar una excusa en algo externo...es que el trabajo, es que las hipotecas, es que la crisis....

Tendemos mas a quejarnos de lo que carecemos en lugar de disfrutar de lo que tenemos.

Opino también que los humanos somos animales de costumbres y la incercia tiene un efecto abrumador sobre nosotros.

Hace algunos años me regalaron un libro de Jorge Bucay, un autor del cual nunca había leido nada. El libro segun parecía era un libro de cuentos y precisamente el primer cuento que había en el libro me generó una profunda reflexion.

Acabo de buscar el cuento en internet y os lo transcribo a continuación. Espero que lo disfruteis.


Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador...
Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentra.
Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Había aprendido a hacer caso riguroso de estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo. Así que lo dejó todo y partió.
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó, a lo lejos, Kammir, Un poco antes de llegar al pueblo, le llamó mucho la atención una colina a la derecha del sendero. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores. La rodeaba por completo una especie de pequeña valla de madera lustrada.
Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.
De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en aquél lugar.
El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.
Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de aquel paraíso multicolor.
Sus ojos eran los de un buscador, y quizá por eso descubrió aquella inscripción sobre una de las piedras:
Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días

Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que aquella piedra no era simplemente una piedra: era una lápida.
Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en aquel lugar.
Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla. Decía:
Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas

El buscador se sintió terriblemente conmocionado.
Aquel hermoso lugar era un cementerio, y cada piedra era una tumba.
Una por una, empezó a leer las lápidas.
Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.
Pero lo que lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los once años...
Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.
El cuidador del cementerio pasaba por allí y se acercó.
Lo miró llorar durante un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
-No, por ningún familiar —dijo el buscador—. ¿Qué pasa en este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué hay tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que les ha obligado a construir un cementerio de niños?
El anciano sonrió y dijo:
- Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré...:

“Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta como esta que tengo aquí, para que se la cuelgue al cuello. Es tradición entre nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:
A la izquierda, qué fue lo disfrutado.
A la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.
Conoció a su novia y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿Una semana? ¿Dos? ¿Tres semanas y media...?
Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso...¿Cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana?
¿Y el embarazo y el nacimiento del primer hijo...?
¿Y la boda de los amigos?
¿Y el viaje más deseado?
¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?
¿ Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?
¿Horas? ¿Días?
Así, vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos... Cada momento.
Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es para nosotros el único y verdadero tiempo VIVIDO".

Un Saludo.

Toni

Eugenia Cusí dijo...

Hola Sergio,

No he podido resistirme más tiempo a entrar en tu blog con este nombre TAN sugerente... :-)

Tampoco he tenido "paciencia" para leer las entradas posteriores a esta y escribirte luego, porque quiero compartir contigo que estoy impresionadísima. Parece "el blog que yo estaba esperando"... jua! jua! Te leo y me veo reflejada en tannntas frases...

Enhorabuena por haberte lanzado, que también lleva su trabajo mantener algo así vivo. Quiero ver esto del "seguimiento" del blog, porque desde luego tengo muchas ganas de leer los posts que me quedan, y los que sigan...

Me encanta que pensamientos como los que expresas tengan un espacio, porque eso nos hace tener un espacio también a los que pensamos igual pero... no nos atrevemos (todavía...) a ser tan francos, o a serlo tan abiertamente. Si me permites, me subo a este carro, que, como me decía hoy otra persona (alternativa, también...) "cuantos más seamos en esto, mejor" ;-)

Un beso grande,

Euge