De mí y del otro. Aceptarse a uno mismo requiere conocerse a uno mismo, y ese es un camino largo y que nunca terminamos de recorrer. Las personas cambiamos, más o menos perceptiblemente, y esos cambios requieresn que mi autoconocimiento los asimile, para así aceptarme a mí mismo y desarrollarme.
Hoy me interesa más otra aceptación: la de los otros (esta me parece más difícil). Reconozco que cuesta aceptar a las personas con las que nos relacionamos tal como son... a todos nos gustaría que se comportasen tal y como nosotros quisiéramos, pero es algo imposible; debemos aceptar a los demás como son, y, si acaso, cambiar la forma en que me relaciono para que la interacción con ellos sea más satisfactoria para ambos, sin renunciar a nuestra esencia, con asertividad y sinceridad; con un enriquecimiento mutuo.
1 comentario:
Cuando me acepto "de verdad" a mí mismo, entonces es casi hasta "fácil" aceptar a los demás...
¿Os habéis encontrado alguna vez con el concepto este de que "lo que no nos gusta de los demás nos está señalando algo que tenemos que mejorar de nosotros mismos"?
Estamos rodeados de "espejos" que nos enseñan lo que quizás nosotros no podemos, no queremos o no sabemos ver en nosotros mismos.
Publicar un comentario