Activos "tóxicos": inversiones fallidas, no rentables... origen de la actual crisis financiera que sacude mercados y economías de todo el mundo (aquellos cuya inversión será difícil o casi imposible, de recuperar). Si os fijáis... casi todos estos activos nacieron intoxicados desde su concepción (nadie tenía claro los riesgos y los beneficios)
Inspirar: "Infundir o hacer nacer en el ánimo o la mente afectos, ideas, designios". "Iluminar el entendimiento de alguien y mover su voluntad"
¿Y nuestras relaciones? ¿son inspiradoras o "tóxicas"? En ambos sentidos... ¿Nos hemos planteado alguna vez todas esas relaciones con otras personas que nos "intoxican", que nos impiden avanzar, dar lo mejor de nosotros mismos? Si las tenemos ¿puedo hacer algo por cambiar esa situación? Seguramente sí, aunque suele ser un camino arduo... cambiar intoxicación por inspiración: esas relaciones humanas, de amistad, afectivas o profesionales que nos impulsan a dar lo mejor de nosotros mismos, a buscar nuestras metas, a allanar y clarificar nuestro camino y el de lo demás... en definitiva, a desarrollarnos más como individuos y como colectivo...
Sin olvidarme de las "tóxicas" y las posibilidades de darle la vuelta (a veces el esfuerzo de uno no basta, bien sea por el poder y el estatus de cada uno, las inercias existentes) en cuyo caso... pienso que deberíamos plantearnos la situación y darla por finalizada. En ocasiones podemos descubrir que el intoxicador es uno mismo, lo que hace más fácil la transformación.
En cuanto a las "verdaderas" relaciones, las "inspiradoras" para mí, os animo a descubrirlas y cultivarlas, cuidarlas y desarrollarlas... podemos encontrarlas donde y cuando menos lo esperemos...
Inspirar: "Infundir o hacer nacer en el ánimo o la mente afectos, ideas, designios". "Iluminar el entendimiento de alguien y mover su voluntad"
¿Y nuestras relaciones? ¿son inspiradoras o "tóxicas"? En ambos sentidos... ¿Nos hemos planteado alguna vez todas esas relaciones con otras personas que nos "intoxican", que nos impiden avanzar, dar lo mejor de nosotros mismos? Si las tenemos ¿puedo hacer algo por cambiar esa situación? Seguramente sí, aunque suele ser un camino arduo... cambiar intoxicación por inspiración: esas relaciones humanas, de amistad, afectivas o profesionales que nos impulsan a dar lo mejor de nosotros mismos, a buscar nuestras metas, a allanar y clarificar nuestro camino y el de lo demás... en definitiva, a desarrollarnos más como individuos y como colectivo...
Sin olvidarme de las "tóxicas" y las posibilidades de darle la vuelta (a veces el esfuerzo de uno no basta, bien sea por el poder y el estatus de cada uno, las inercias existentes) en cuyo caso... pienso que deberíamos plantearnos la situación y darla por finalizada. En ocasiones podemos descubrir que el intoxicador es uno mismo, lo que hace más fácil la transformación.
En cuanto a las "verdaderas" relaciones, las "inspiradoras" para mí, os animo a descubrirlas y cultivarlas, cuidarlas y desarrollarlas... podemos encontrarlas donde y cuando menos lo esperemos...
2 comentarios:
A mí me resulta algo muy curioso esto que comentas (es increíble porque estás tocando temas que a mí personalmente me llegan muy hondo también...).
Sin más ánimo que compartir lo que está siendo mi experiencia en este sentido, yo lo que vivo es que, en el momento en que he iniciado "mi viaje hacia dentro" que yo llamo (a "trabajar" en mi propio crecimiento), es como si de una manera relativamente "automática" puedas empezar a discriminar con cierta naturalidad la toxicidad de la inspiración, y poco a poco vas alejándote de la toxicidad y pasas más tiempo con la gente que te inspira. Es eso, casi natural, y algo mágico también. Y un ejemplo tonto: ya no veo la tele (más que House :-) ), ni escucho la radio, ni leo la prensa... ¡¡de lo más tóxicos!! jua! jua! jua!
Es como cuando tienes un hijo que automáticamente tu escala de valores se asienta y te hace tener claras cosas que quizás en las que antes ni te parabas a pensar.
Pues con esto a mí me ha pasado algo parecido. Sí es cierto, por lo menos para mí, que yo he sido fuente de toxicidad, pero ahora lo sé, y sé qué tengo que hacer para no serlo más, y lo hago (tan bien como puedo, aunque también estoy aprendiendo... :-) ).
Y también mi experiencia me dice que hay que tratar de "dar la vuelta" a una relación tóxica, si la otra parte quiere y también va a hacer algo por ello. Tengo claras cuáles son las responsabilidades de cada uno, y lo que también está siendo parte de mi aprendizaje y de mi viaje hacia dentro es "aceptar" que hay personas que no quieren darle la vuelta a esa relación, que no pueden, que no saben, que ya les va bien así. Pues bueno, es parte de mi propio crecimiento también el "querer" a cada uno tal y como quiere ser...
Solo por el ánimo de abrir debate: ¿acaso es malo ser tóxico?. Aparte de las ronchas que pueda provocar en otros....uno es perfecto en sí mismo y esa perfección puede radicar en su propia toxicidad, no es tanto, lo que cada uno es sino lo que los demás perciben. Si no vemos la tele, ni no leemos periódicos o si no nos enganchamos a alguien con la simple idea de "ayudarnos" ¿cómo vamos a saber quien es el tóxico?.
Obviamente, hay momentos que marcan, pero hay que aceptarlos como son, la gente como la vida no es tóxica ni es buena ni es mala, es gente y es vida.
En la medida que cada cual acepta a los demás como son una relación puede ser tóxica o inspiradora. Nadie ata a nadie, nadie deja de desarrollarse por una relación, es más ¿cuánto eres capaz tú de hacer por ese otro?.
Coño que estamos en Navidad.
Publicar un comentario