Año Nuevo, vida nueva...
Continuamente oigo esta frase... ojalá sea cierto, que todos pensemos en algo nuevo para nuestras vidas. El único pero que le pondría sería ¿por qué sólo lo pensamos con el nuevo año? Los cambios están hechos de pequeñas batallas ganadas, no de grandes guerras libradas a vida o muerte contra uno mismo... debemos forjar nuestro camino día a día con pequeñas cosas, para conseguir efectos duraderos en el tiempo y que contribuyan a nuestro bienestar y nuestra felicidad, de lo contrario, se convertirán en montañas duras de escalar y conquistar. Pongamos nuestra mente a trabajar y busquemos, aprendamos y encontremos lo que nos proporciona una auténtica satisfacción, muchas veces se encuentra en los lugares, personas y hechos más inesperados.
Sólo los valientes se atreven a fijarse metas, porque fijarlas obliga a luchar, a trabajar por ellas, a intentar conseguirlas. No hacerlos significa conformarnos, estar cómodos... pero estancarnos. Todos y cada uno de nosotros podemos ser valientes, cambiar lo que no nos gusta, luchar por aquello en lo que creemos, que nos llena, lo que pensamos que es justo. Espero que este año 2009, a pesar de todas sus dificultades que nos aguardan (serán menos si confiamos en nosotros mismos, en que podemos cambiar algo), esté lleno de pequeñas victorias personales sobre todo aquello que nos inmoviliza y nos atenaza, esos miedos, indecisiones, cautelas que no nos proporcionan satisfacciones y obstaculizan nuestro camino a la plenitud.
No hay comentarios:
Publicar un comentario